El pacto de accionistas es un acuerdo que regula aspectos estratégicos que normalmente no se incluyen en los estatutos de la compañía, como mecanismos de resolución de conflictos, reglas para la entrada o salida de socios o decisiones sobre la administración del negocio. Este instrumento fortalece la estabilidad de la empresa y permite anticipar situaciones que podrían afectar su continuidad.